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Clarín

Salió a buscar al feminicida de su hermana, lo encontró en un monte y casi lo mata a escopetazos

El estampido del disparo cercano de una escopeta alertó a los policías que recorrían el paraje Nueva Esperanza, cerca de la localidad misionera de San Pedro. Momentos antes se habían cruzado con Gustavo Cerpa, quien formaba parte de los grupos que colaboraban en la búsqueda de Valdir Prestes Barbosa, alias “El cuerero”, acusado de degollar a Sonia Cerpa delante de sus dos hijos pequeños.

La patrulla llegó a tiempo para evitar que Gustavo hiciera justicia por mano propia. El joven le contó a sus allegados que no tuvo tiempo de recargar su escopeta calibre 16 porque el femicida se le abalanzó. Entonces, sacó de la cintura su cuchillo y le asestó varias puñaladas.

Con ambos brazos destrozados por los perdigones y varias heridas cortantes en el rostro y abdomen, el femicida fue auxiliado por los policías, que improvisaron una camilla con una tabla y lo llevaron hasta la ruta nacional 14. En la parte trasera de una camioneta policial fue trasladado al Hospital de San Pedro y luego derivado a Eldorado, donde permanece internado con una fuerte custodia policial. Los médicos estimaron que necesitará unos 45 días para recuperarse de las heridas.

Prestes Barbosa, de 34 años, era buscado desde el martes de la semana pasada. Ese día, había llegado hasta una chacra ubicada en el kilómetro 75 de la ruta provincial 18, zona de serranías cubiertas de selva. Su intención era convencer a Sonia Cerpa (40) para que volviera a convivir con él en su rancho del paraje Laguna Azul. Unos meses antes habían tenido una relación, cuando la mujer se había separado de su pareja. 
 
En el patio de la vivienda hubo una corta charla que derivó en una discusión. Sonia alcanzó a pedirle a sus hijas que escaparan. Las dos nenas alcanzaron a ver cómo Prestes Barbosa le asestó varios puntazos y luego le cortó el cuello a su madre.

La Policía se enteró del crimen cerca del mediodía. La pareja de Sonia había retornado de trabajar y la halló tendida en un charco de sangre. Alertó a su cuñado después de caminar hasta un cerro en busca de señal de celular.

Cerca del mediodía, la Policía inició la búsqueda del sospechoso. Sabían que era poco probable que hubiera cruzado a Brasil. Unos días después detuvieron a una familia que le había dado comida y refugio para pasar la noche.

El domingo la Policía estrechó el cerco en la zona del paraje Nueva Esperanza, ya en el municipio de San Pedro. Los hermanos de Sonia se habían sumado a los rastrillajes junto a otros conocidos.

Cerca de las 16.30, el femicida y Gustavo se toparon en un sendero cubierto de malezas. Los familiares de Cerpa juran que sólo se defendió de un ataque de “El cuerero”, pero la ausencia de lesiones en su cuerpo tornan poco creíble su relato.

El joven será indagado este martes por la jueza de Instrucción Nuria Allou, quien deberá decidir si lo excarcela. Está imputado del delito de lesiones graves, una figura legal mucho más leve que la de tentativa de homicidio.

Apenas Gustavo Cerpa fue llevado a la Comisaría de Dos Hermanas, sus vecinos y amigos realizaron una pueblada exigiendo su libertad. Una abogada conocida de la familia medió y evitó que los manifestantes tomaran la comisaría.

 

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