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Floristas usan delivery para que COVID-19 no marchite sus ventas

Las vendedoras de flores del céntrico pasaje Francisco María del Granado de la ciudad de Cochabamba se dan modos para que el coronavirus no marchite sus negocios, por lo que se acomodaron a la “nueva normalidad” y ahora ofrecen arreglos florales y ramos a través de delivery.

Las vendedoras, consultadas por GENTE, indican que si bien esta nueva forma de comercializar las flores no está consolidada, la mayoría de los pedidos es para los contados velorios y entierros que se realizan.

“Estamos haciendo delivery, pero la verdad muy poco, la gente busca algo más económico y depende la distancia y tarifas del taxi o moto”, señala Silvia Ávila de la Florería Ensueño.

Claudia, otra vendedora de flores, explica que al existir restricciones para los velorios, las personas optan por hacer el pedido y el delivery lleva el encargo a los familiares más cercanos del difunto.

En los puestos se pueden ver los arreglos, cintas, papeles especiales con diseños y también algunas cruces negras y lilas elaboradas por las trabajadoras.

Sin embargo, también hay pedidos para cumpleaños, aniversarios y personas que vencieron el coronavirus. “Todavía hay gente que tiene ese tipo de detalles, un chico que envía unas flores a su novia, por ejemplo, o a un cumpleañero. Si bien no pueden estar presentes por las restricciones, hacen llegar su cariño con las flores”, señala otra vendedora.

Marlyn, de Florería Carlita, indica que algunas personas piden arreglos florales para sus familiares o amigos que vencieron el coronavirus. “Optan por esta opción porque no se los puede visitar en los hospitales ni en los trabajos, entonces se deja en recepción”, dice.

BAJAS VENTAS

La prohibición de realización de bodas, graduaciones y reuniones en fin de semana, entre otros eventos, les afectó considerablemente.

Las primeras semanas de cuarentena rígida, que ingresó en vigencia el 22 de marzo pasado para contener la propagación del coronavirus, fueron las más difíciles, pues los puestos de flores estaban completamente cerrados y las vendedoras no podían comercializar sus productos debido a que no eran considerados de primera necesidad.

Poco a poco, las medidas se fueron flexibilizando lo que obligó a adecuarse en cuanto a horarios de atención, antes se quedaban un poco más tarde. Esto para que algún romántico sorprenda con flores a su pareja o para despedir a un ser querido. 

Algunas vendedoras cuentan que antes de la pandemia podían llegar a vender hasta 30 ramos en una buena jornada, ahora solo logran vender menos de cinco, lo que se espera cambie en esta etapa de tránsito al desconfinamiento.

Pese a esa situación, la oferta es grande y exhiben arreglos sencillos que van desde Bs 25, aproximadamente, hasta otros mucho más elaborados.

El perjuicio en la venta de flores no solo se da en el pasaje Francisco María del Granado, también las vendedoras del Mercado Calatayud y las comerciantes que están al ingreso del Cementerio General de Cochabamba se vieron afectadas.

NOSTALGIA

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Sentada en una esquina de su puesto de venta y portando su barbijo, está doña Enriqueta Medrano, la vendedora de flores más antigua del pasaje Francisco María del Granado y quizá una de las floristas más conocidas de la ciudad de Cochabamba.

Más de 60 años vendiendo flores en el lugar, han hecho que Medrano forme parte del pasaje que está rodeado de construcciones coloniales, republicanas e imponentes como el templo de Santa Teresa, considerado una joya arquitectónica.

Con nostalgia en su mirada y la voz entrecortada, habla de cómo era la venta de las flores hace varios años. “Vendíamos muy bien, hasta manos nos faltaba. Las floristas antes éramos contaditas en el pasaje, no había tanta competencia como hoy”, señala.

Pese a las adversidades, las floristas, como hace décadas, esperan a sus clientes en el pasaje, porque como dijo el pintor francés, Henri Matisse, “siempre hay flores para aquellos que quieren verlas”.

VARIEDAD

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Según la explicación de las floristas del pasaje Francisco María del Granado, las flores que más salen son las tradicionales rosas, las gerberas y también los girasoles.

Los ramos en los puestos de venta están expuestos en repisas, existen tarjetas de duelo y también globos en caso de que se trate de una celebración.

La variedad es grande, desde ramos sencillos que van desde Bs 25 y otros más elaborados que cuestan un poco más, las caseritas explican sobre los arreglos, pero también por su vasta experiencia, sugieren cuál es el mejor que se acomoda a la ocasión.

“CAPITAL DE LAS FLORES”

La Ley 283 del 13 de septiembre de 2012, declara al departamento de Cochabamba como la “Capital de las flores del Estado Plurinacional de Bolivia”.

“El nivel central del Estado Plurinacional de Bolivia, mediante acuerdos intergubernativos con las Entidades Territoriales Autónomas, priorizarán la Floricultura en sus fases de producción, industrialización y comercialización en el Departamento de Cochabamba, a través de planes, programas y proyectos a corto, mediano y largo plazo”, señala el artículo 2 de la norma.

 

 

 

 

Créditos
Diego Parra

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