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AGENCIAS

La guerrilla reta a Duque con paro armado en Colombia

No se trata de una huelga general típica, con piquetes y clavos regados por las carreteras para obligar a cumplirla. El “paro armado”, convocado por las guerrillas colombianas, supone quemar cualquier medio de transporte que no acate su orden y tomar fuertes represalias, que pueden llegar hasta la muerte. La orden es clara, “si no paras, bala”.

La organización criminal más pequeña, el Ejército Popular de Liberación (EPL) ya empezó a incinerar coches, motos y autobuses .  

Se adelantó a las demás y decretó su propio paro desde el miércoles 12, concentrada en la región norteña de Catatumbo, departamento de Norte de Santander, fronteriza con Venezuela, reseñó el diario El Mundo.

El Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las disidencias de las FARC-EP, por su parte, organizaron su paro armado para hoy y para el próximo lunes, respectivamente.

“Que la población permanezca en sus viviendas y sitios de trabajo, pero que no tenga que ver con el transporte terrestre, fluvial y aéreo”, señaló un subversivo eleno, en el video que difundieron por redes sociales para anunciar la decisión.

Rodeado de hombres uniformados y armados con fusiles, también advirtió que quienes decidan circular, protegidos por las caravanas que organiza el Ejército en las zonas más conflictivas, sufrirán las consecuencias de “dejarse utilizar para sabotear el paro”.

El Comando Central de las disidencias de las FARC-EP, en su comunicado para unirse a la iniciativa, indicó que “personal que no acate nuestra advertencia, serán objetivo militar por nuestras unidades”.

Hasta el momento, las guerrillas no han dado las razones concretas para protestar ni elegir precisamente esas fechas y no otras, al margen de retar al Gobierno.

Duque ha sido incapaz de conjurar la arremetida de las diferentes guerrillas que ocuparon el terreno que dejaron las antiguas FARC.

Los grupos están cada vez más fortalecidos, gracias, en buena medida, a la expansión del narcotráfico, principal fuente de finanzas, y al santuario venezolano donde residen los altos mandos y pueden entrenar tropas.

 

GENERAL DE FFAA NO ACLARA NADA

El general retirado Mario Montoya, que fue comandante del Ejército de Colombia durante los años más duros de los llamados “falsos positivos”, declaró por primera vez ante la Justicia Especial para la Paz (JEP), comparecencia calificada por las víctimas como “una burla” por su falta de respuestas.

Montoya, que dirigió el Ejército entre 2006 y 2008, durante la Presidencia del Álvaro Uribe, es el militar de más alto rango que rinde su versión ante este tribunal por las ejecuciones de civiles que luego eran presentados como guerrilleros muertos en combate, uno de los episodios más oscuros del conflicto armado colombiano.

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