Pasar al contenido principal
Solo existen dos IDIF y 69 médicos forenses en Bolivia
Walter Unzueta Pérez

Solo existen dos IDIF y 69 médicos forenses en Bolivia

Los médicos forenses, que son escasos en Bolivia, poco valorados, cada vez más requeridos y con una responsabilidad alta para la investigación y aplicación de la justicia, realizan su trabajo en condiciones poco adecuadas, sobre todo, en las provincias.

Según el director nacional del Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF), Andrés Flores, en Bolivia apenas existen 69 médicos forenses, de los cuales ocho se hallan en Cochabamba.

A nivel nacional solo se tienen dos Institutos de Investigaciones Forenses: uno en La Paz y otro en Cochabamba, este último el más moderno y mejor equipado.

En Cochabamba, un médico forense debe realizar entre ocho a 10 exámenes en casos de violencia intrafamiliar, doméstica y delitos sexuales.

Aparte, debe realizar entre cinco a siete autopsias por día relacionados a asesinatos, homicidios, suicidios, infanticidios, lesiones por riñas y peleas, robos agravados, accidentes de tránsito, accidentes laborales y otros, lo que significa una carga laboral importante.

 

PROFESIONALES

Son 14 años que funciona el Instituto de Investigaciones Forenses en Bolivia y hasta el 2018 la designación de médicos forenses se realizaba políticamente o dedo.

Desde marzo de 2019 se realizan convocatorias públicas y concursos de méritos, más aún con la promulgación de la Ley 1173 de Abreviación Procesal Penal y de Fortalecimiento de la Lucha Integral Contra la Violencia a Niñas, Niños, Adolescentes y Mujeres, que comenzó a dar a la actividad forense su real importancia, dijo Flores.

Para que una persona ejercer el cargo de médico forense debe haber estudiado Medicina en una universidad, haber hecho la especialidad de cirujano, Diplomado en Medicina Legal y una Maestría en Medicina Forense.

Los médicos forenses administrativamente dependen del Ministerio Público, pero el Instituto de Investigaciones Forenses es totalmente independiente.

 

NIVEL SALARIAL

Existen cuatro niveles salariales entre los médicos forenses, según su especialización, cuyos sueldos varían de 4.000 a 10.000 bolivianos. Este nivel salarial de los médicos forenses bolivianos, comparativamente con los de otros países de Sudamérica, es el más bajo.

“El médico forense debe tener pasión por su trabajo ya que el mismo no es bien reconocido ni retribuido; por ejemplo, no cuentan con beneficios sociales, escalafón y su trabajo no está asegurado, ya que no existe una carrera forense y se requiere que los cargos sean institucionalizados”, indicó el entrevistado  

 

CONDICIONES DE TRABAJO

Las condiciones de trabajo de los médicos forenses son buenas, pero solo en los Institutos de Investigaciones Forenses que tienen sus instalaciones en La Paz y Cochabamba, en el resto del país no existe un IDIF.

“El IDIF nunca fue tomado en cuenta seriamente como herramienta técnica y científica para el esclarecimiento de casos judiciales. Siempre se fortaleció al Órgano Judicial o la Policía, pero nunca al IDIF”, aseveró Flores.

 

UN TRABAJO QUE REQUIERE PASIÓN 

Según el director nacional del Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF), Andrés Flores, el médico forense debe ser apasionado por su trabajo, puesto que su labor es muy pesada y de alta responsabilidad, en sus manos está el honor y la libertad de una persona acusada por un delito o el de una víctima.

Explicó que la labor del forense es establecer científicamente e informar a la Fiscalía la posibilidad de un delito. “El examen debe evidenciar técnica y objetivamente si se cometió un delito. Lo que hace el médico forense es establecer la tipología, circunstancias, causas, momentos; es decir, determinar qué pasó, cómo, cuándo y dónde”, acotó.

Su informe será determinante para que una o más personas sean privadas de libertad por un delito cometido. “Ahí radica la importancia del médico forense y de su rol en el proceso investigativo”, sostuvo Flores.

La función de un médico forense es también establecer, a ciencia cierta, si una persona murió por causas naturales, de forma accidental, violenta o se suicidó.

“El informe que emane orientará la dirección que debe seguir la investigación, por eso es delicado su labor, un mal trabajo puede llevar a una persona a la calle o a la cárcel”, recalcó el director nacional del IDIF.

En Portada