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AGENCIAS

Turkmenistán ordena sofocar la “Puerta del Infierno”, un cráter que arde desde 1971

El cráter de gas que arde sin interrupción desde 1971, conocido como la "Puerta del Infierno", será cerrado y sus llamas sofocadas por orden del presidente de Turkmenistán, Gurbangulí Berdimujamédov, tras afirmar que representa una gran pérdida de gas natural.

Fue en 1971 cuando este cráter fue creado por unos geólogos soviéticos que perforaron en la zona en busca de petróleo, sin embargo en su lugar encontraron gas natural.

Durante sus trabajos, el terreno elegido se desplomó al tratarse de arena, formando un agujero de 60 metros de ancho y casi 20 metros de profundidad, que hasta el momento se conoce como una de las maravillas de la naturaleza, a pesar de tratarse de un error humano.

Por lo que, con el propósito de evitar que la población local y el ganado de la zona se intoxicaran, los geólogos optaron por quemar el gas que salía del cráter creyendo que en algún momento se extinguiría, no obstante ya han pasado más de 50 años y el gas continúa ardiendo en llamas sin intenciones de detenerse.

Derivada de esta situación que acontece desde 1971, el presidente de Turkmenistán, Gurbangulí Berdimujamédov, mencionó que la existencia de este cráter en llamas representa un problema para la ecología del desierto de Karakum donde se encuentra ubicado, además de que se trata de una pérdida inmensa de gas natural que afecta a la economía de la llamada República del Gas.

Gurbangulí Berdimujamédov llegó al poder del país situado en Asia Central en diciembre de 2006, sin embargo desde 2010 planteó cerrar la "Puerta del Infierno", la cual atrae a pocos turistas, sin embargo hasta el 2022 dictó finalmente la orden.

El presidente de Turkmenistán encargó al viceprimer ministro, Shajim Abdrajmánov, encontrar la manera de sofocar las llamas del cráter con el apoyo de científicos turkmenos o extranjeros, en el caso de ser necesario.

Por su parte, algunos científicos rusos expresaron que apagar las llamas del pozo necesitaría una gran inversión financiera, pero que no sería capaz de impedir el escape del gas.

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