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Edwin Fernández Rojas

David Díaz no se queda de brazos cruzados en esta cuarentena

“Hay que reinventarse en esta cuarentena”, señaló el defensor uruguayo-boliviano David Enrique Díaz, de filas del club Aurora, a propósito del emprendimiento que se propuso llevar adelante fruto de la incertidumbre que existe en Bolivia acerca de la reanudación de la actividad futbolística, que fue interrumpida el 12 de marzo pasado.

El defensor del cuadro celeste obtuvo la membresía de la ropa deportiva charrúa Tiffosi, con la finalidad de generar recursos económicos mientras la pelota siga sin rodar en los escenarios deportivos del territorio nacional.

Díaz recordó que el actual proyecto se suma al de la comercialización de mates, que se llama: “Mateando ando Bolivia”, trabajo que comenzó hace cuatro años y con el cual obtuvo buenos resultados.

Tiffosi es una compañía uruguaya que ofrece accesorios de cuero, como mochilas, gorros, neceseres, bolsones, entre otros.

“Estamos buscando la vuelta, viendo otras opciones. Gracias a Dios nos está yendo bien”, sostuvo el jugador que defiende los colores del club Aurora.

El jugador dijo que las ventas son online y mediante teléfono porque no cuenta con una tienda física.

“Es un producto muy bueno, de buen material, a los jugadores de fútbol les gusta mucho”, añadió sobre la acogida que tiene Tiffosi en Bolivia.

Díaz dice que los implementos que comercializa también son personalizados, a solicitud del cliente, prueba de ello es la reciente adquisición del delantero Rodrigo Ramallo, de filas de Always Ready, quien pidió que el vestuario que eligió lleve el 8R.

“Cuando es personalizado cuesta un poquito más, pero es un producto garantizado”, añadió.

El defensor del cuadro valluno reflexionó al señalar que el fútbol no está generando nada en materia monetaria producto de la pandemia, por lo que dedicarse a Mateando ando Bolivia y Tiffosi ha sido una decisión acertada.

“Por supuesto, esta actividad me cae muy bien, porque el fútbol no está generando nada”, indicó a tiempo de enfatizar que cumple al pie de la letra las normas establecidas en el país, razón por la que está inscrito en Fundempresa y tributa como establece la ley.

Díaz dijo que lo más importante es que el cliente esté satisfecho con el producto que ha comprado, para que éste pueda persuadir a su entorno para adquirir la mercadería que va ganando espacio en el comercio cochabambino.  

No obstante a esa actividad, el futbolista no descuida su entrenamiento con vistas a la reactivación del fútbol boliviano, puesto que desarrolla las rutinas diarias disciplinadamente en su departamento de la zona norte de esta ciudad.



37 años cumplirá David Díaz el 4 de septiembre. El jugador charrúa se naturalizó boliviano en 2006.

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