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Albañiles cobran menos para conseguir trabajo en tiempos de pandemia

Froilan Ayala y Richard Calle son dos albañiles que decidieron romper la cuarentena por la emergencia sanitaria por el coronavirus y salieron a trabajar; pero dicen que la oferta laboral es baja. “Estamos escarbando para poder encontrar algo”, señalan preocupados.

Dicen que las obras han paralizado por completo, no hay circulante y la gente tiene miedo a contagiarse por el coronavirus. Señalan que retomar las actividades en el sector de la construcción no es fácil.

Los dueños de las obras en construcción han priorizado el estómago de sus familias y muchas de las obras siguen paralizadas, dicen.

Algunas obras que fueron dadas en contrato son las que comenzaron a reactivarse desde junio pasado ya que existen plazos que cumplir y seguir paralizados solo provoca mayores pérdidas. La mayoría de los contratistas recibió dinero adelantado y las obras no están avanzando a la par, explican los trabajadores.

MANO DE OBRA REGALADA

Ayala y Calle pudieron encontrar trabajo por algunos días, pero debido a que los dueños de las construcciones no tienen dinero, la mano de obra prácticamente es rifada o a “precio de gallina muerta”.

Dicen que solo cobran 100 bolivianos el jornal, 66% menos de lo que se recaudaba antes de la cuarentena. “Cien bolivianos ya no es nada, no alcanza para nada, prácticamente estamos regalando la mano de obra. No hay trabajo y los dueños no quieren pagar más tampoco”, señalan.

En los dos meses de cuarentena los albañiles se aburrieron hasta el cansancio, los primeros días realizaron algunos arreglos en sus casas y las limpiaron. “En los dos meses que duró la cuarentena total, como estaba prohibido salir a la calle, estábamos de la cama a la mesa y de la mesa a la cama, todo era ver tele, muy aburrido”, expresa Ayala.

Calle manifiesta que los bonos ayudaron muy poco. “La presidenta Añez cree que dos meses vamos a poder sobrevivir con 500 bolivianos, nosotros no tenemos sueldo fijo, debemos trabajar si queremos comer, tenemos familia y el bono apenas alcanzó una semana”, sostiene.

Los albañiles hacen llamadas a sus excontratistas, a personas que tenían obras en construcción o hacen largos recorridos en sus bicicletas en busca de trabajo.

“Donde vemos arena, ladrillo o una obra en construcción preguntamos si necesitan albañil y ofrecemos nuestro trabajo. Agarramos lo que hallamos, arreglos, empedrados, fachadas, pintura, trabajos de electricidad, reparación de techos, todo sirve”, afirman.

ESPERANZA

Los albañiles ven con esperanza el hecho de que algunas obras hayan vuelto a la normalidad, lo mismo que la distribución de materiales de construcción como cemento, arena, fierro, cerámica y otros, lo cual era otro factor que impedía salir a trabajar en el rubro de la construcción.

En meses pasado, la Federación Departamental de Constructores de Cochabamba alertó sobre la difícil situación que vive el sector debido a la paralización de obras desde hace más de 80 días, tiempo que duró la cuarentena total dictada por el Gobierno central el 21 de marzo y que finalizó el 31 de mayo, cuya medida tenía por finalidad contener la propagación de contagios de coronavirus (COVID-19)

Desde ese entonces a la fecha el número de casos confirmados de la enfermedad creció de manera exponencial, a la fecha de tiene más de 50 mil personas infectadas por el virus y las autoridades de salud dicen que los picos más altos están recién por llegar, estiman que hasta septiembre se tenga 130.000 contagiados.

DATO

En Bolivia existen 500 mil constructores y en Cochabamba hay 80 mil obreros que dependen de la construcción. Están además rubros colaterales como pintores, electricistas, plomeros y vidrieros, transportistas, entre otros.

 

 

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