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Tatiana Castro E., Gente

Diego Ugarte, hace desde mapas hasta pintura al óleo

Diego Ugarte es uno de los dibujantes que trabaja en la plaza 14 de Septiembre de Cochabamba donde ofrece sus servicios de dibujo, pintura y otro tipo artes plásticas a las personas que lo requieran, estudiantes en su mayoría.

El artista instaló su oficina en la esquina próxima a la intersección de las calles Nataniel Aguirre y Santivañez, hasta donde acude diariamente con un banco de madera y una mochila en la que lleva todos sus implementos de trabajo como un tablero, lápices, colores, botes de óleo y otros.

Trabaja en el rubro del dibujo y artes plásticas hace tres años y es uno de los que menos tiempo está en esa actividad porque muchos de sus compañeros están en el lugar hace varias décadas, desde 1979.

Sus principales clientes son estudiantes que le encargan trabajos que deben presentar en el colegio e incluso en la universidad, pese a que las clases son semipresenciales.

El artista dice que antes de la pandemia había mucho más trabajo que se realizaba en cartulina, pero en 2020 todo paró abruptamente y no hubo actividad por la cuarentena debido a la pandemia del coronavirus y luego por la clausura anticipada del año escolar; entonces, tuvo que ingeniarse para ganar el pan del día con otras actividades como las refacciones domiciliarias.

Realiza todo tipo de trabajos como dibujos en cartulina con temas como: el uso del agua, el sistema solar, la célula, diversidad de mapas y muchos otros. “Usamos marcadores de color y si hay necesidad otro tipo de pinturas”, explica.

También realiza otras manualidades como tallado en venesta, madera y jabón; macramé, manualidades con material reutilizado y cuanta tarea se les ocurra dar a los profesores.

Usualmente la entrega es en el día, salvo los trabajos más complicados que lleva a su domicilio donde recibe la ayuda de sus hijos. “Ellos hacen la base de muchos trabajos y yo hago el resto para ganar tiempo”, explica.

Para Ugarte, lo importante es realizar un buen trabajo, a buen precio y entregarlo puntualmente. “Los escolares tienen plazos concretos de entrega de tareas y no pueden retrasarse”, explica.

Admite que es un artista plástico empírico porque nunca acudió a las aulas para formarse, pero asegura que todos los días mejora en su trabajo porque le pone todo el empeño posible y la prueba de ello es que tiene a sus fieles clientes.

Explica que muchos padres de familia trabajan y no pueden orientar a sus hijos con el nuevo sistema de clases que tienen, entonces es más complicado aún cumplir con las manualidades que son morosas porque demanda tiempo, detalle y mucha paciencia.

Hay estudiantes de institutos y de la universidad que también lo buscan para encargarle manualidades e incluso maquetas simples.

Dice que lo importante es amar el arte y tener buena mano al momento de realizar los encargos.

Si bien nació en Potosí, no piensa moverse de Cochabamba porque ahora es su terruño. Cuenta que llegó jovencito al valle qhochala y se sintió acogido por lo que echó raíces y se siente todo un llajtamasi.

Entre las dificultades que encara el retiro temporal que determinaron las autoridades porque la plaza es un lugar estratégico conocido por todos lo que les genera más ingresos.

Valora el equipo de trabajo que hay entre los artistas “placeros” porque cada día pueden aprender algo nuevo. “Los amigos te enseñan sus técnicas y uno hace lo mismo, y eso nos ayuda a seguir adelante con nuestro emprendimiento”, concluye.

FICHA PERSONAL
Lugar de Nacimiento: Potosí, Bolivia
Estado Civil: casado
Hijos: tres
Plato favorito: pique macho.

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