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Diego Parra

Vecinos hacen “vaquita” para tener barrios seguros y combatir al pillaje

Los constantes robos a transeúntes en distintas partes de la ciudad de Cochabamba obligaron a vecinos de algunos barrios a organizarse y hacer “vaquita” para comprar silbatos, pitas, alarmas y cámaras de seguridad para combatir a la delincuencia. 

En los últimos meses, vecinos de dos zonas de la ciudad aportaron un monto de dinero para la compra de cámaras de seguridad y alarmas. Esto ocurrió en Villa Loreto y Juan XXIII, zona de Coña Coña, al sur y al oeste de la ciudad de Cochabamba, respectivamente. 

Los habitantes de Villa Loreto sufrieron constantes robos durante 10 días en septiembre pasado, por lo que se organizaron e implementaron dispositivos de seguridad, como cámaras y alarmas. 

Uno de los vecinos informó que destinaron fondos propios para la compra de los artículos. No es la primera vez que los vecinos se organizan para cubrir alguna necesidad del barrio ante la falta de respuesta de las autoridades municipales.

Al otro extremo de la ciudad, en la OTB Juan XXIII, los vecinos, cansados de los constantes robos que se registraban a transeúntes y viviendas de la zona debido a la ausencia de personal policial durante la cuarentena rígida, optaron por instalar 14 cámaras de seguridad en puntos estratégicos del barrio que no solo filman, sino graban y almacenan las imágenes durante siete días.

Uno de los vecinos contó que los propietarios de 27 viviendas dieron una cuota de 350 bolivianos. 

El centro de monitoreo del barrio está ubicado en la vivienda de uno de los habitantes, quien revisa constantemente las imágenes del barrio.

 

FALTA COORDINACIÓN 

El vicepresidente de la Federación de Juntas Vecinales de Cochabamba (Fedjuve), Pedro Luna, indicó que ve como algo positivo la organización de los vecinos y la adquisición de las cámaras de seguridad; sin embargo, considera que debe existir una coordinación con la Policía Boliviana, tanto para el manejo de los equipos como las denuncias. 

“Desde mi punto de vista tiene que estar coordinado con la Policía, ellos estudian saben el manejo de los equipos y también tienen radios para recibir las denuncias”, dijo Luna.

Pese a eso, señaló que varios barrios del sur buscan imitar el ejemplo de Villa Loreto y Juan XXIII. “Como Ushpa Ushpa queremos contar con cámaras en las entradas principales para facilitar el trabajo de la Policía”, manifestó el dirigente vecinal.

OTROS MÉTODOS

Los vecinos de los barrios más alejados del centro urbano que no cuentan con patrullajes policiales y menos cámaras de seguridad, apelan a otros métodos para evitar los robos. 

Luna explicó que se organizan y cierran algunas calles. 

“Los vecinos trancan algunas calles con cadenas y troncos, esto nos trajo algunos problemas con los repartidores de agua, pero es una de las formas de control que tenemos para ver que autos ingresan y si hay gente sospechosa”, refirió.

Otra de las formas es poner en las esquinas y postes de alumbrado público muñecos de trapo con mensajes amenazantes a los antisociales, como ser: “Ladrón pillado, ladrón linchado”. Incluso ponen motocicletas quemadas que los antisociales utilizaban para cometer sus fechorías.

En algunas ocasiones, si escuchan algunos ruidos sospechosos o gritos, hacen sonar silbatos como una forma de comunicación y revientan petardos para que todos los vecinos escuchen y salgan de sus viviendas. Esa acción les permitió varias veces agarrar a algún ladrón.

“Todo eso nos pagamos nosotros los vecinos, las autoridades no nos dan nada”, lamentó Luna. 

MÁS DELINCUENCIA 

Según el vicepresidente de la Fedjuve, con la pandemia crecieron los casos de robos en las OTB de la ciudad. Teme que esta situación vaya en aumento. “Lamentablemente, ante la falta de trabajo y los despidos en las empresas, la delincuencia va a ir en ascenso”, manifestó.

Para combatir a la delincuencia, demandó la refacción y dotación de mobiliario en los módulos policiales, especialmente, en los ambientes de la Estación Policial Integral (EPI) del Sur que fue quemada en los disturbios ocurridos en los conflictos postelectorales del 2019. 

PLAN PUERTA A PUERTA EN EL NORTE 

La Estación Policial Integral (EPI) del Norte realiza el plan de seguridad “Mi OTB puerta a puerta”, el cual consiste en visitas que hacen los funcionarios policiales a los distintos barrios aglutinados en la Comuna Tunari para conversar con los vecinos y hablarles de la prevención de delitos.

Del mismo modo, junto a funcionarios de la Dirección de la Intendencia Municipal de Cochabamba, hacen operativos en licorerías, bares y también chicherías para detectar la presencia de gente en estado de ebriedad o indocumentada.  

Se espera replicar este plan en otros distritos de Cochabamba. 



 

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